¿Alguna vez te has preguntado por qué el control de la Nintendo Wii tiene forma de mando de televisión y no de un joystick tradicional? Hoy viajamos al pasado para descubrir la historia de una de las piezas de hardware más revolucionarias de la historia.
Una apuesta arriesgada por la simplicidad
A mediados de los 2000, mientras Sony y Microsoft luchaban por tener los mejores gráficos, Nintendo decidió cambiar las reglas del juego. Bajo la dirección de Genyo Takeda (jefe de hardware) y el legendario Shigeru Miyamoto, la empresa buscaba algo que cualquiera —desde un niño hasta un abuelo— pudiera usar.
Los rostros detrás del invento
Aunque fue un esfuerzo de equipo, tres nombres destacan en la creación del Wii Remote:
* Kenichiro Ashida: El diseñador industrial principal. Fue él quien insistió en que el mando debía ser operado con una sola mano. Probó cientos de prototipos (algunos parecían teléfonos, otros extrañas estrellas) hasta llegar al diseño blanco y minimalista que conocemos.
* Akio Ikeda: El ingeniero que logró que los acelerómetros y los sensores infrarrojos funcionaran con precisión, permitiendo que la consola supiera exactamente dónde estabas apuntando.
* Satoru Iwata: El entonces presidente de Nintendo, quien tuvo la visión comercial de que la "facilidad de uso" era el futuro de la industria.
¿Sabías que no todo fue idea de Nintendo?
Un dato poco conocido es que la tecnología de sensores de movimiento fue licenciada originalmente de una empresa llamada Gyration. Nintendo tomó esa base y la perfeccionó para que fuera lo suficientemente barata y resistente para el mercado masivo.
El legado del control
El Wiimote no solo vendió más de 100 millones de consolas, sino que cambió la forma en que entendemos la interacción humana con las máquinas. Hoy vemos su ADN en los controles de realidad virtual y en los sensores de nuestros smartphones.
