Tazos Pokémon en Chile: El tesoro legendario de Evercrisp

¿Quién no recuerda ese olor a papas fritas y plástico nuevo al abrir un paquete de Evercrisp? Si creciste en el Chile de finales de los 90, es imposible que no hayas tenido un Tazo Pokémon en tus manos (o que no hayas perdido tus favoritos en una "pelea" en el recreo).

En este post, viajamos en el tiempo para recordar la colección que paralizó a todo un país.

El origen de la fiebre (1999)

Todo comenzó con la llegada de la primera serie de Pokémon a la televisión abierta. Evercrisp (con sus marcas como Papas Fritas, Cheetos, Gatolate y Ramitas) lanzó la primera colección de 51 tazos. No eran solo discos; eran estatus social en el patio del colegio.

Las variantes que todos buscábamos

A diferencia de otros países, en Chile tuvimos ediciones que hoy son verdaderas reliquias:

Tazos Clásicos: Los básicos de plástico blanco.

Tazos Clear (Transparentes): Eran más delicados, pero visualmente increíbles.

Tazos Gold y Silver: El sueño de cualquier niño; brillaban y parecían más resistentes.

Tazos 3D o Lenticulares: Los más avanzados, donde podías ver la evolución del Pokémon moviendo el tazo.

¿Cómo se jugaba "en serio"?

La técnica era fundamental. Estaba el que usaba un Mega Tazo (más grueso) para dar vuelta la torre completa, y el que prefería los "Rebotazos" para mayor precisión. Los intercambios eran el primer contacto que muchos tuvimos con el mercado de valores: "Te doy un Charizard por tres de los que me faltan".

¿Cuánto valen hoy en día?

Si encontraste tu viejo porta-tazos en la bodega, podrías tener dinero guardado. En sitios como Mercado Libre Chile o grupos de coleccionistas en Facebook, un set completo de la primera generación puede superar los $80.000 CLP, dependiendo del estado de conservación.

¿Y tú? ¿Aún guardas tus tazos o tu mamá los botó cuando limpió tu pieza? ¡Déjanos tu comentario abajo y cuéntanos cuál era tu favorito! 

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