Super Mario Bros. 3 no es solo un cartucho de NES; es el momento exacto en que los videojuegos pasaron de ser simples pasatiempos a convertirse en experiencias épicas. Lanzado originalmente en Japón en 1988 y llegando al resto del mundo poco después, este título redefinió lo que significaba la palabra "aventura".
¿Por qué sigue siendo el rey décadas después?
A diferencia de sus predecesores, SMB3 no solo nos pedía correr de izquierda a derecha. Nos dio un mundo vivo. Aquí te contamos las razones por las que sigue siendo imbatible:
* El Mapa de Mundos: Fue el primer juego de la saga en introducir un mapa interactivo. Ya no era un camino lineal; podías elegir rutas, entrar a casas de Toad para obtener ítems y enfrentarte a los hermanos martillo.
* Poderes que hicieron historia: La Super Hoja cambió las reglas del juego permitiéndonos volar por primera vez, pero también tuvimos joyas como el traje de Tanuki, el traje de Rana y la mítica Bota de Goomba.
* Diseño de niveles magistral: Desde el mundo de los gigantes hasta el desafiante mundo de tuberías, cada nivel se sentía fresco, lleno de secretos y atajos ocultos.
La Teoría de la Obra de Teatro
Uno de los detalles más fascinantes que se confirmó años después es que todo el juego es una representación teatral. El telón al inicio, las plataformas atornilladas al fondo y las sombras en el escenario son pistas que Shigeru Miyamoto dejó para decirnos que Mario y sus amigos estaban dando un show.
Si nunca lo jugaste en su hardware original o a través de las consolas virtuales actuales, te estás perdiendo de una pieza fundamental de la cultura pop. Es el equilibrio perfecto entre dificultad, creatividad y carisma.
